Lo más decente que puede uno hacer por sí mismo, es pasar (o al menos intentarlo) inadvertido por el resto de la gente durante toda su vida, ya que es en gran medida molesto que haya gente tratando de llamar la atención a costa de todo, aunque bueno, seamos sinceros, generalmente es solo a costa del buen gusto y si acaso de la compostura, a continuación mal amado lector enunciaré algunos de los más típicos ejemplos que podemos ver en este rupestre rincón olvidado de la cordura llamado Monterrey.
Escribir en los cristales del automóvil leyendas cómo “¡YA NACIO CHUCHITA!” ó “¡FUE NIÑO!” , porque ademas de que es de pésimo gusto y contamina visualmente, el carro que porta tales aberraciones generalmente se trata de un modelo bastante deteriorado, ademas de que esta información -está de más decirlo-, nos pone los pelos de punta a nosotros (la gente bien) ya que el solo hecho de saber que la nacada se sigue reproduciendo de manera exponencial es cómo para poner a temblar a cualquiera ó para que el Discovery Channel haga un documental titulado “LIFE AFTER (NICE) PEOPLE”, por otro lado es también sumamente detestable que la gente (es un decir) escriba frases tales cómo ‘VAMOS EQUIPO, QUEREMOS LA COPA…¡¡¡LA PORRA ESTA LOCA!!!’ ya que denota no solo su pésimo gusto sino una coeficiente intelectual inferior al de un piojo lobotomizado. No se diga el tipico ‘ERES EL MEJOR PAPA DEL MUNDO’ y ahi va el pobre hombre, con la consigna de ser el blanco de la mirada de todos los que sabemos que lo único que probablemente lo califique cómo ‘el mejor papa del mundo’ es que no haya corrido de su casa a los retrasados mentales que tiene cómo hijos, que gustan de rayar y echar a perder las pocas cosas que el escaso dinero de su padre puede comprar. Que caray.
Mención aparte merece la novia mongoloide que tiene a bien llenar el carro del pobre diablo que tiene cómo pareja con `post its` de colores varios con frases cómo TE AMO, nada más cursi y degenerado. Ni hablar del novio puqueque bueno para nada que a falta de dinero y con la sobada frase de `no es necesario el dinero para demostrar mi amor`se lanza en tan épica aventura de hacer que el resto de la gente se de cuenta de que ella anda con un pobre diablo que no tuvo dinero para comprarle rosas pero si para desgraciarle la pintura del auto con semejantes porquerías. Bastante deplorables, ambos casos.
Yo no sé en el resto de las ciudades de México (porque para mi suerte no conozco ninguna) pero en Monterrey los muertos de hambre tienen la insana costumbre de colgar mantas para declarar su amor, porque nosotros -la gente bien- normalmente compramos regalos caros para tales efectos, claro que no faltará el infeliz que diga que lo que cuenta es el detalle, que bla, bla, bla…pero seamos sinceros ¿a quien preferirían ustedes amables lectoras asalariadas? ¿a un pobre diablo que solo tiene capacidad de colgar una manta con frases melosas ó a un pobre diablo que tenga la capacidad de colgar una manta con frases melosas y que tenga un carro deportivo úlitmo modelo?. ¡Ah verdad!
Por último y no por eso menos importante, se encuentran aquellos héroes anónimos de las causas perdidas que simple y llanamente no se resignan a ser anónimos y pero aun, encontraron la causa para dejar de serlo y van por la vida tratando de convencer a la ciudad de que su causa es tan pero tan noble que llevarla en silencio y de manera modesta, seria un total desperdicio… de protagonismo, me refiero a esto:
Sigue con la tortura…