La historia de Pepe

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¿Porqué no dejamos de lado por un momento esas cadenas religiosas que tanta felicidad traen a nuestros hogares y nos avocamos por un momento a las cadenas que hablan de restauranteros reprimidos que dejan las puertas traseras de sus restaurantes abiertas?

LA HISTORIA DE PEPE
Pepe era el tipo de persona que te encantaría ser. (Aún si eres mujer) Siempre estaba de buen humor y siempre tenía algo positivo que decir. (era un tipazo) Cuando alguien le preguntaba como le iba, el respondía: «Si pudiera estar mejor, tendría un gemelo». (y todos reíamos de sus graciosas ocurrencias mientras el se daba la vuelta y pateaba a un perro que estaba sentado)
Era un gerente único porque (era extremadamente rico y ) tenía varias meseras que lo habían seguido de restaurante en restaurante.
La razón por la que las meseras seguían a Pepe era por su actitud. (y aparte porque les debía 3 meses de sueldo)
Él era un motivador natural: si un empleado tenía un mal día, Pepe estaba ahí para decirle al empleado como ver el lado positivo de la situación. (Les decía: “Mira, tienes dos opciones: o te callas y te pones a trabajar para ganarte tu miserable sueldo y puedas seguir seudo-manteniendo a tu madre enferma, o te despido para que tu madre muera y vivas en la miseria. Elige lo más positivo”)
Ver este estilo realmente me causó curiosidad, así que un día fui a buscar a Pepe y le pregunte:
No lo entiendo… no es posible ser una persona positiva todo el tiempo
¿Cómo lo haces?…
Pepe respondió: (mientras tenía agarrada del cabello a una mesera)
«Cada mañana me despierto y me digo a mi mismo: Pepe, tienes dos opciones hoy: puedes escoger estar de buen humor o puedes escoger estar de mal humor.»
«Escojo estar de buen humor». (incluso aquella vez que desperté en un callejón vestido de mujer después de una fiesta)
«Cada vez que sucede algo malo, puedo escoger entre ser una víctima o aprender de ello. Escojo aprender de ello». (sólo aquella vez que mi mujer me abandonó llevándose todo mi dinero acepté ser víctima, tu sabes, por cuestiones legales…)
«Cada vez que alguien viene a mí para quejarse, puedo aceptar su queja o puedo señalarle el lado positivo de la vida. Escojo señalarle el lado positivo de la vida». (En eso, suelta a la mesera diciéndole: “Espero que hayas aprendido a ver el lado positivo de la vida, ahora vete a lavar los baños con cepillo de dientes”)
Si, claro, pero no es tan fácil, protesté. (Pepe abrió mucho los ojos, se puso rojo y empezó a temblar. Tenía un vaso y se rompió en su mano, después de 2 minutos de estar con los ojos en blanco y echando espuma por la boca se calmó y me dijo amablemente:)
«Si lo es», dijo Pepe. «Todo en la vida es acerca de elecciones. Cuando quitas todo lo demás, cada situación es una elección».
«Tu eliges cómo reaccionas ante cada situación, tu eliges cómo la gente afectará tu estado de ánimo, tu eliges estar de buen humor o mal humor». (noté que mientras decía esto, lloraba inconsolablemente, después de 2 minutos de respirar profundamente dijo por fin:)
«En resumen, TU ELIGES COMO VIVIR LA VIDA».
Reflexioné en lo que Pepe me dijo… (mientras Pepe se daba la vuelta, entraba al baño y al parecer ayudaba a la mesera a limpiar los escusados, ya que se oían fuertes golpes y gritos)
Poco tiempo después, deje la industria hotelera para iniciar mi propio negocio. (una tienda de juguetes y videos para adultos) Perdimos contacto, pero con frecuencia pensaba en Pepe, (generalmente durante las frías y solitarias noches y) cuando tenía que hacer una elección en la vida en vez de reaccionar contra ella.
Varios años más tarde, me enteré que Pepe hizo algo que nunca debe hacerse en un negocio de restaurante, (mandó instalar una caja fuerte de máxima seguridad como las que usan en los bancos, y aparte) dejó la puerta de atrás abierta y una mañana fue asaltado por tres ladrones armados.
Mientras trataba de abrir la caja fuerte, su mano, temblando por el nerviosismo, resbaló de la combinación.
Los asaltantes sintieron pánico (“¡AY DIOS MIO! ¡Se le resbaló la mano! ¡Que terror! ¿Qué hacemos ahora? ¡Dispárenle!) y le dispararon. Con mucha suerte, Pepe fue encontrado relativamente pronto (unas 4 horas después ya que aprovechando que Pepe estaba herido sus empleados huyeron) y llevado de emergencia a una clínica. Después de ocho horas de cirugía y semanas de terapia intensiva, Pepe fue dado de alta, aún con fragmentos de bala en su cuerpo. Me encontré con Pepe seis meses después del accidente y cuando le pregunté como estaba, me respondió:
«Si pudiera estar mejor, tendría un gemelo». (Así hubiera podido donarme el riñón que necesitaba)
Le pregunté que pasó por su mente en el momento del asalto. Contestó: «lo primero que vino a mi mente fue que debí haber cerrado con llave la puerta de atrás. (lo segundo que pensé fue que no debí aceitarme las manos antes de tratar de abrir la caja fuerte) Cuando estaba tirado en el piso, recordé que tenía dos opciones: podía elegir vivir o podía elegir morir. Elegí vivir». (Lamentablemente, los asaltantes decidieron otra cosa…)
«¿No sentiste miedo?» Le pregunté. Pepe continuó:
«Los médicos fueron geniales. No dejaban de decirme que iba a estar bien. Pero cuando me llevaron al quirófano y vi las expresiones en las caras de los médicos y enfermeras, realmente me asusté. (tres de los médicos eran los asaltantes de la mañana)
Podía leer en sus ojos: «es hombre muerto.» Supe entonces que debía tomar una decisión. (traté de levantarme pero noté que ya me habían amputado una pierna)
«¿Qué hiciste?» Pregunté.
«Bueno, uno de los médicos me preguntó si era alérgico a algo y respirando profundo grité: – «Si, a las balas» – Mientras reían, les dije: «estoy escogiendo vivir, opérenme como si estuviera vivo, no muerto». (aún así no pararon de reír y tuvieron que traer a otros doctores para que me pudieran operar)
Pepe vivió por la maestría de los médicos, pero sobre todo por su asombrosa actitud. Aprendió que cada día tenemos la elección de vivir plenamente, la ACTITUD, al final, lo es todo. Ahora tienes dos elecciones: (y aquí viene lo más esperado del mail…)
1. Eliminar este mensaje.
2. Enviarlo a quien aprecies.
Y recuerda, sólo se frustran aquellos que dejan de ver la parte positiva de sus resultados y de la vida… (y aquellos que por tratar de ver siempre el lado positivo se tragan todo…)
Yo escogí la 2: enviarlo a quienes aprecio. Y que siempre estés bien.
(Yo escojo la 1 y terminemos con esto)

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