Tres reflexiones propias de la temporada y un deseo
Miércoles, Decem 24th, 2008¿Por qué las personas que viven en extrema pobreza en las zonas más frÃas del paÃs y que sufren durante el invierno por las bajas temperaturas no se van a vivir a una zona más cálida?, ¿acaso temen volverse millonarios y perder la sencillez que los caracteriza?
¿Por qué todas las manzanas de Washington que venden en el súper mercado tienen una etiqueta que dice ‘Manzanas de Washington’?, ¿para que el 31 de diciembre no las confundamos con uvas y nos vayamos a comer 12 manzanas al sonar las 12 de la noche?
¿Por qué la gente tiene tanto temor a que no haya trabajo en el 2009 y pierdan todas sus pertenencias?, si cómo quiera va a haber muchas vacantes en empresas que se dedican a embargar los bienes a los que no pagaron sus deudas. Es más no creo que se den abasto. Que no caiga ese ánimo.
Mal amados lectores, debido a que los otros dos escritores vaquetones están haciendo fila para empeñar sus pocas pertenencias en el monte de piedad para comprar sus tamalitos y su atole para la cena.
No me queda nada más que recordarles que el verdadero significado de estas fechas no es comprar objetos materiales carÃsimos para nuestros amigos y nuestra familia en estas fechas, sino esperar que ese gran hombre que llega al mundo cada 24 de diciembre por la noche nos colme de dicha, alegrÃa y por supuesto regalos exclusivos. Gracias Santa Claus por darle esperanza a los que creen en ti y regalos a los que tenemos dinero.
Amén.
Felices fiestas y un prospero (es un decir) 2009
