La chalupa…¡y buena!
Martes, Sextilis 21st, 2007Apenas esta uno agarrándole cariño a este rancho grandote que es Monterrey, cuando el muy ingrato nos sorraja en la cara avenidas atestadas de automóviles (los cuales a su vez, están atestados de imbéciles al volante), tal cómo sucedió esta mañana y la de ayer. Según dicen “los expertos” –los y las idiotas recién egresados de la carrera de comunicación a quienes los principales canales locales nos hacen el favor de enviarlos a los cruceros de la ciudad a reportar los incidentes viales- que es por el regreso a clases de los niños, ¡Ay si!, cómo si a los escuincles les sirviera de mucho ir a la escuela, pero ni hablar, en algo tienen que ocupar sus (por lo menos) primeros años de vida, aprendiendo cosas inútiles que no les van a servir en la vida real. Mientras tanto, los adultos jóvenes y amargados cómo uno, vamos camino a la oficina haciendo corajes mientras vemos como las mámis y los papis dejan a sus pequeños engendros en frente de la puerta de la escuela (podrían dejarlos una cuadra antes o a la vuelta de la misma, pero no ocasionarían tanto caos vial, lo cual –al parecer- también se los exigen en las escuelas cómo parte de la famosa lista de útiles escolares)
