Políticamente incorrecto 3
Viernes, Iunius 30th, 2006Movida por un sentimiento de piedad hacia ésas amistades carentes de cultura y refinamiento, te dejo aquí, amable lector, algunas indicaciones para hacer de ellas, personas con las cuales pueda uno andar en la calle sin pasar vergüenzas. Porque reza el dicho: “Hay que enseñar al que no sabe”…lo políticamente incorrecto sería no sacarlas de ese lodazal inmundo que es la guarréz, ya que nosotros hemos corrido con la suerte de ser de esas aves que cruzan el pantano y no se manchan…porque nuestro plumaje…es de esos.
Supongámos que es el día de nuestro cumpleaños y hemos decidido hacer una pequeña reunión en nuestra mansión. Una cena sencilla en donde brindaremos con vinos añejos, quesos de importación, beluga, trufas, etc….cosas simples a las que estámos acostumbrados tanto nosotros como la mayoría de nuestro impecable círculo de amistades. Pero desgraciadamente no siempre se puede tener control de calidad sobre los invitados, ya que siempre encontrarémos en nuestro haber alguna “amistad incómoda”, la cuál por azares del destino y sin habérnoslo propuesto, quiso la vida –que es muy desgraciada- que se fuera colando a nuestro selecto grupo elitista y terminara adhiriéndosenos como una lapa maligna… o peor aún! Que termináramos aceptándolo como uno de los nuestros. Pero en fin, estas cosas pasan y de alguna manera hay que remediarlas.
Siendo Pacholín un monito berrinchudo y con menos honor que el Doctor Mengele, ha decidido venderse al mejor postor. Supimos de buena fuente que ha sido contratado por un misterioso personaje para prestar sus diabólicos servicios en una fiesta privada de cierto mercachifle musical quien cumple años el día de hoy.
“Todo ese cine de calidad que compite en el extranjero no le gusta al pueblo ni lo entiende… Para el público es un cine raro”
Quienes vivimos en la cosmopolita ciudad de Monterrey tenemos el orgullo de que se presenten grandes conciertos de rock, o al menos eso es lo que nos hacen pensar. Por ejemplo, los cantantes que en sus años de mayor éxito nunca escucharon hablar de Monterrey, veinte años después de que su carrera exitosa terminó, se dedican a incluir ciudades que en su sano juicio y con los millones de dólares que ganaban nunca se hubieran dignado a visitar, ya no digamos a presentarse en ellas. Entre estas plazas se encuentra Monterrey.