
El Papa Benedicto XVI invita al padre Marcial Maciel a una vida reservada de oración y penitencia, renunciando a cualquier ministerio público. El padre Maciel por su parte acoge, con estoicismo el terrible castigo propinado por la Santa Sede.
El venerable Padre señala que a lo largo y ancho de su vida, ha recibido un sinnúmero de acusaciones, pero al igual que Jesucristo, optó por no defenderse de ninguna manera porque él es inocente. Nota: Esta publicación no se hace responsable si algún lector golpea su cabeza contra el monitor tratando de comprender tan peculiar lógica.
A partir de 1998, la Congregación para la Doctrina de la Fe recibió acusaciones, ya en parte hechas públicas, contra el reverendo Padre Marcial Maciel Degollado, fundador de la Congregación de los Legionarios de Cristo.
En el 2002, el padre Maciel publicó una declaración para negar las acusaciones y para expresar que en todo caso, era él quien debía sentirse ofendido por los ex miembros de la orden. No se especifica si la ofensa era por las acusaciones o por favores negados en otros tiempos.
Aún así, la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano, optó por renunciar a un proceso canónico en contra de Maciel, porque ya está muy viejito y delicadito de salud. Dios quiera que no le vaya a pasar nada malo. Por su parte, los Legionarios de Cristo dicen que ellos acogen y seguirán acogiendo las disposiciones de la Santa Sede.
Mientras tanto, el Padre Maciel se ha retirado a su residencia en Michoacán, México, su pueblo natal, pero que no cunda el pánico, ya que se ha retirado a orar y meditar sobre la condición humana.
Es importante hacer notar que en todo el comunicado no se especifica si el Padre Maciel es o no culpable de las acusaciones por abuso sexual, cosa que en realidad no importa mucho porque “Ya lo pasado, pasado. No nos interesa”.